Existen muchos tipos de conductores dentro del mundo de la electronica. Sin embargo, algunos materiales destacan por su durabilidad y su gran capacidad para hacer que los electrones viajes más libremente de un lado a otro. Este tipo de materiales son conocidos como los super conductores.

¿Qué los hace tan diferentes?

De todos los materiales que facilitan el viaje de los electrones, podemos decir que los que mejor lo logran, son los super conductores. Estos objetos destacan por tener la propiedad  de transferir electricidad de un lado a otro sin perder mucha de su energía.

Esta fantastica propiedad,  puede varidad dependiendo de las circunstancias en las que se use el material, no obstante representa una gran ventaja cuando se aprovecha correctamente. 

Para lograr esto, los super conductores pueden hacer que su temperatura baje cuando se llega aun punto crítico, esto incremento su resisitidad electrica y evita que la energía se detenga. 

Otra de las características de estos materiales, son sus propiedades diamagneticas. El diamagnetismo, es la cualidad de un material para poder ahuyentar los campos magneticos. Gracias a esto,  podemos dividir en dos grandes segmentos; los del tipo I y los del tipo II.

¿Cuál es la diferencia?

Los super conductores I y II son muy similares, sin embargo, su reacción ante el magnetismo es lo que los hace diferentes. Por un lado, los materiales tipo I rechazan de manera mucho más eficaz los campos magnetivos, mientras que aquellos tipo II no posee enteramente esta cualidad.

Es decir, sí por alguna razón, se le aplica un campo magnetivo a un super conductor tipo II, este puede perder el equilibrio y volverse inestable.

¿Qué materiales pueden ser considerados super conductores?

Existen muchos materiales que por sus características, son considerados dentro de esta categoria. El primero en ser descubierto, fue el Óxido de cobre y posteriormente comenzaron a catalogase  decenas de ellos como: oro, plomo, estaño, litio, cromo, zinc, cromo, etc.

Cada uno de estos materiales puede cambiar sus propiedades dependiendo de las circunstancias en las que se encuentre.