Cuando hablamos de electricidad tenemos que mencionar uno de los objetos más importantes: los cables.  Gracias a sus increíbles propiedades particulares, estos objetos se han convertido en una pieza fundamental para transportar energía de un punto a otro de una manera segura y estable.

¿Qué son exactamente?

Ya hemos explicado con más exactitud en otros artículos, que es un material conductor. Bueno, un cable eléctrico es un elemento creado específicamente para que los materiales conductores puedan concretar el traslado de corriente eléctrica de manera exitosa. Es decir, un cable eléctrico

¿Con qué se fabrican?

Los cables eléctricos son fabricados con materiales que puedan facilitar la conducción de electricidad. Principalmente, encontramos el cobre en este punto, sin embargo, también pueden ser hechos con aluminio; todo depende del tipo de instrumento que adquieras.

¿Cuáles son sus partes?

Un cable eléctrico puede parecer sencillo a simple vista, no obstante, es necesario colocar especial atención al funcionamiento de cada uno de sus elementos. Entre los objetos que lo componen encontramos:

Conducto eléctrico: 

Aquí es donde se transporta la electricidad. Esta fabricado con materiales conductores de uno o más hilos de cobre o aluminio.

Aislante:

 Su función es mantener controlada la corriente eléctrica que transita por el cable.

Capa de relleno:

Es la que le da forma circular al cable y se encarga de servir como vínculo entre el aislante y el conducto eléctrico.

Cubierta:

Esta parte se encarga de proteger al cable de los agentes externos que pudieran ocasionar algún daño.

 

Los cables eléctricos son una pieza fundamental, existen muchos tipos y cada uno suele ser utilizado según las necesidades de la instalación eléctrica.  En ocasiones, suelen ser catalogados por su tipo de conductores o el tipo de aislamientos que poseen.

Si deseas ver cuántos tipos de cables eléctricos puedes utilizar, te recomendamos consultar nuestro artículo  especializado.