La historia de la industria eléctrica en Michoacán ha sido pieza fundamental en la distribución y representación del uso de la electricidad en México, por su variedad de hidroeléctricas y la participación de la Comisión Federal de  Electricidad, creada en 1937.  Es a partir de la industrialización del porfiriato, que con la necesidad de hacer crecer la economía y el progreso de las distintas zonas del país, se forman distintas industrias eléctricas a base de agua y carbón.

El alumbrado público en Valladolid (Hoy Morelia), se creó en el ayuntamiento desde 1810, por la insistencia de un grupo de inversionistas morelianos y fue la insistencia de los “inversionistas” lo que permitió que hasta 1850 se obtuviera un desarrollo en el centro de la ciudad con la instalación de 332 faroles que petróleo.

Es así que Morelia no tuvo un funcionamiento eléctrico hasta el 16 de septiembre de 1888, cuando se empleó el encendido eléctrico con 80 focos en la ciudad. Los encargados del mantenimiento fue el ayuntamiento, pero sólo pudo mantenerlo hasta 1889, que traspaso la empresa a  Seegar Guersey y Compañía, después de ahí continuaría en el sector privado hasta 1960. Su función fue evolutiva, los focos funcionaban con generadores de energía a base de petróleo o carbón.

No obstantes las industrias hidroeléctricas y carboeléctricas comenzaron a suplantar este tipo de pequeños generadores, pero los precios eran altos, tanto que varios ayuntamientos municipales y algunos ciudadanos no podían cumplir con los pagos de las hidroeléctricas, llevando a varias a situaciones económicas complicadas. Pese las dificultades para pagar a las industrias eléctricas en Michoacán, estas nunca fueron suficientes para dar abasto a todo el Estado, se tenía que llamar a empresas extranjeras y de otros estados para cumplir con una gran parte de la iluminación en Michoacán.

En Michoacán las primeras industrias eléctricas creadas entre 1888 a 1920 son: La compañía Hidroeléctrica de Zitácuaro S. A., La Compañía Eléctrica del Platanal, Lerma,  y Las Compañías Eléctricas y de similares de Uruapan, La Piedad, Parácuaro y Tlalpujahua, y  las ya mencionadas, quienes proveían de electricidad dentro del estado de Michoacán.

Para principios del siglo XX, se crean dos grandes hidroeléctricas que dieron la función de la distribución de luz en el Estado: San Pedro Poruas en el municipio de Madero, iniciando sus operaciones en Junio de 1906, por “Ibarrola, González y Cia.”  Quien el dueño era  Herculano Ibarrola, Hijos y el Lic. Salvador González. Encargados de crear la empresa “Sociedad Moreliana de Fuerza Hidroeléctrica” en Michoacán.  Y, la de Tirio en 1907, por la empresa “La Trinidad” donde los dueños son sobrinos de H. Ibarrola, (José María y Jesús Ibarrola).  Ambas empresas estaban encargadas de darle electricidad a Morelia y sus alrededores.

Durante la Revolución Mexicana, de 1910 a 1920 las compañías eléctricas en Michoacán, tuvieron complicaciones en distintos espacios en los que Ines Chavez, bandido revolucionario ataco sobre varias industrias eléctricas amenazando con explotarlas, dañando algunas industrias eléctricas, pero en su mayoría sobrevivieron al periodo revolucionario.

¿Qué representó la entrada de la industria eléctrica a Michoacán? Generó la posibilidad de  establecer fábricas y agroindustrias en el estado, crear empleo y la producción de un grupo pequeño de obreros y artesanos.

 

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