La electricidad es algo muy común en nuestras vidas, tanto, que pocas veces nos detenemos a pensar en su significado. Si tenemos que definirla, podemos decir que es un fenómeno físico producto de la interacción de las cargas positivas y  negativos en los objetos.

¿Qué quiere decir esto?

Puede que hayamos dado el significado de electricidad, pero en realidad, ¿qué quiere decir? Para poder entenderlo bien, es necesario remontarse a el elemento básico de la materia: el átomo.

Un átomo forma todos los elementos y objetos que vemos. Cada uno de estos átomos, se encuentra formado por tres elementos; neutrones, protones y electrones. De estos elementos parte el proceso de electricidad.

¿Cómo se da este “proceso”?

Cada elemento, se encuentra hecho de moléculas y estas a su vez de átomos. Al tener diferente número de átomos, cada elemento tiene diferente número cargas positivas y negativas.

Por lo general, los elementos suelen tener la misma cantidad de cargas positivas y negativas; es decir suelen tener estabilidad eléctrica. Sin embargo, cuando el elemento llega a perder o ganar protones, se electrifica de negativa o positivamente.

En este punto, nos encontramos a un paso del nacimiento de la electricidad. Para poder generar este proceso, hace falta conectar dos materiales electrificados: uno con carga positiva y otro con carga negativa.

Al poner en contacto estos dos materiales, intentarán equilibrarse eléctricamente, por lo que habrá un intercambio de energía entre ellos; esta energía es la que da luz a nuestros hogares e ilumina nuestras habitaciones.

La electricidad es uno de los procesos que más han influido en la humanidad desde su descubrimiento a finales del siglo XX. Es un proceso enteramente natural y el hombre simplemente se ha encargado de utilizarlo con diferentes métodos.

En la actualidad, toda la electricidad es producida en sistemas eléctricos clasificados en maneras muy diferentes, cada uno con un rol muy especifico e importante para poder llevar la luz directo al calor de nuestras casas.